lunes, 6 de octubre de 2014

Reflexión



El saber cómo es el mundo, qué cosas hay en el, cómo se comportan, no es algo accidental y como un añadido en la vida humana. El hombre necesita saber para orientarse, situarse en el mundo y acomodar el mundo a sus necesidades. No se puede vivir sin convicciones y sin interpretaciones del mundo

Ortega distingue dos tipos de convicciones o pensamientos: las ideas y las creencias. Llama ideas a los pensamientos que se nos ocurren acerca de la realidad, a las descripciones explícitas que podemos examinar y valorar; las sentimos como obras nuestras, como el resultado de nuestro pensar.

Las creencias son experiencias o más bien dicho vivencias que pertenecen a nuestro yo, son pensamientos, un pensamiento es una idea o una creencia, pero estas dos hay una diferencia relativa, relativo a la forma de vida de cada persona.

La duda se origina porque toda forma en que pensamos las cosas el hombre tiene la necesidad de cuestionarse acerca de lo que cree y lo que idea, es una especie de insatisfacción de estas dos cosas las creencias e ideas de un hombre.